¿Qué medicamentos para el resfriado pueden tomar los niños con congestión nasal?
En los niños, la congestión nasal es uno de los síntomas más frecuentes durante los resfriados comunes, causados habitualmente por virus como los rinovirus o los virus sincitial respiratorio. Sin emba
En los niños, la congestión nasal es uno de los síntomas más frecuentes durante los resfriados comunes, causados habitualmente por virus como los rinovirus o los virus sincitial respiratorio. Sin embargo, es fundamental subrayar que no se recomienda el uso rutinario de medicamentos descongestionantes orales ni antihistamínicos en menores de 6 años, según las directrices de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los fármacos de venta libre como los descongestionantes sistémicos (por ejemplo, pseudoefedrina o fenilefrina) carecen de evidencia sólida de eficacia en esta población pediátrica y presentan riesgos significativos, incluyendo taquicardia, irritabilidad, insomnio e incluso alteraciones del sistema nervioso central. Asimismo, los antihistamínicos de primera generación (como la difenhidramina) no mejoran la congestión nasal vírica y pueden provocar sedación excesiva o efectos anticolinérgicos adversos.
La estrategia terapéutica preferida es el manejo sintomático no farmacológico: lavados nasales con solución salina isotónica (en gotas o spray), humidificación ambiental adecuada, hidratación oral suficiente y elevación ligeramente del cabecero durante el sueño. Estas medidas son seguras, efectivas y respaldadas por múltiples estudios clínicos.
En casos excepcionales —como obstrucción nasal severa que compromete la alimentación o la oxigenación en lactantes—, puede considerarse, bajo supervisión médica estricta, el uso tópico de oximetazolina al 0,025% o xilometazolina al 0,05%, pero nunca por más de tres días consecutivos, debido al riesgo de rebote congestivo (rinorrea medicamentosa).
Ante cualquier duda sobre el manejo de la congestión nasal en niños, especialmente si persiste más de 10 días, se acompaña de fiebre alta prolongada, secreción purulenta unilateral o signos de complicación (como otalgia intensa o tos persistente), debe consultarse de inmediato a un pediatra para descartar sinusitis bacteriana, otitis media u otras patologías subyacentes.